Incluso si no realizas una visita guiada, vale la pena recorrer sus alrededores y presenciar el tradicional Cambio de Guardia cuando coincide con tu visita. Rodeada por edificios históricos, museos, cafés y monumentos, constituye el mejor lugar para comenzar cualquier recorrido por el centro de Santiago. Después de conocer cómo organizar tu recorrido, es momento de descubrir cuáles son los sitios que no pueden faltar en tu itinerario. Son especialmente recomendables para quienes visitan Santiago por primera vez y desean obtener una visión general antes de explorar otros barrios por cuenta propia. Si planeas visitar sectores más alejados, como el Sky Costanera, el Templo Bahá’í o el Parque Bicentenario, el Metro sigue siendo la opción más rápida y económica para desplazarte. Además, encontrarás consejos prácticos para organizar tu viaje, recomendaciones según el tiempo disponible y enlaces a guías más completas sobre algunos de los sitios más visitados de la ciudad.
Lo mejor de todo es que la entrada es gratuita, convirtiéndolo en una excelente alternativa para quienes desean disfrutar de actividades culturales sin aumentar el presupuesto del viaje. El edificio forma parte del complejo Costanera Center, por lo que también puedes aprovechar la visita para recorrer su centro comercial, disfrutar de su oferta gastronómica o hacer algunas compras. Además de disfrutar Amuletix Casino dos experiencias distintas, conocerás diferentes sectores del Parque Metropolitano. Al caer la tarde, sus terrazas, bares y restaurantes comienzan a llenarse de visitantes que buscan disfrutar del ambiente característico del sector. En Lastarria también encontrarás importantes espacios culturales como el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) y el acceso al Cerro Santa Lucía, por lo que resulta muy fácil dedicar varias horas a recorrer esta zona.
Siguiendo el borde del río Mapocho, fue construida la autopista Costanera Norte comunicando de forma más expedita el sector nororiente de la capital con el aeropuerto y el sector céntrico. Para finalizar, la avenida Circunvalación Américo Vespucio rodea al sector interno de la ciudad facilitando la conexión de los diversos ejes. Junto a la Alameda, otros ejes transversales que componen la red son los de las avenidas San Pablo, Irarrázaval, Matta, Grecia y Departamental, entre otros. La principal avenida de la ciudad es atravesada por diversos ejes longitudinales (en sentido norte a sur) como las avenidas General Velásquez, Panamericana, Independencia, Gran Avenida, Recoleta, Santa Rosa, Vicuña Mackenna, Macul y Tobalaba.
Valparaíso, que hasta la fecha había sido el centro económico del país, comienza lentamente a perder protagonismo en desmedro de la capital. Ya concluyendo el siglo, se construyeron sistemas de recolección de aguas lluvias para evitar inundaciones en el centro y se iniciarían las obras de canalización del Mapocho, para lo que fue necesaria la demolición de los tajamares y del Puente de Calicanto, ocurrida el 10 de agosto de 1888. La ciudad se convirtió rápidamente en el principal nudo del sistema ferroviario chileno, el principal medio de transporte durante más de un siglo. Muchas de las principales obras urbanas eran financiadas por aportes voluntarios de los vecinos ilustres, destacando obras como el Teatro Municipal, el Club Hípico o el actual Parque O'Higgins, construido por el filántropo Luis Cousiño en 1873. Sin embargo, un trágico hecho enlutó a la ciudad cuando más de 2000 personas fallecieron en el incendio de la Iglesia de la Compañía el 8 de diciembre de 1863.





